El domingo pasado 30 de Mayo tuvimos elecciones presidenciales en Colombia. Me tocó junto con algunos compañeros, seguir esta jornada como buena comunicadora y estudiante que soy, Lo que fue una gran experiencia en mi vida, pues la política no es de mi agrado y al comienzo no me emociono mucho, pero al final de todo fue una oportunidad única de conocer realmente y a fondo, el funcionamiento básico de la democracia de mi estado
Comenzó el día. Eran las 7:00 de la mañana estaba en la puerta de Corferias (Centro Internacional de Negocios y Exposiciones), que fue el punto de votación más importante del país, en donde se ubicaron las 480 mesas, que recibirían a 700 mil ciudadanos para votar.
Eran las 8:00 am, me encontré con mis compañeros pues quedamos de encontrarnos en este sitio, el sol salió e ilumino con total intensidad ese día tan importante y las mesas de votación se abrieron, inicio la jornada. La gente comenzaba a llegar, adultos mayores, padres y madres de familia con sus hijos de la mano, gran cantidad de jóvenes que en varias ocasiones, justo en la entrada fueron parados en seco por no seguir las instrucciones sobre propaganda electoral, así; se les decomisaron manillas, camisetas, pancartas y cachuchas que según directrices del Consejo Nacional Electoral hacían parte de la publicidad partidaria prohibida en los alrededores de los puestos.
Estaba presente el equipo del canal RNC que estaba encabezado por Juan David López y Jonathan Pinzón periodistas políticos, tres camarógrafos encargados de todo el equipo técnico, me ubique en la entrada del pabellón tres para acompañar a mi mama que estaba decidida por la democracia (el voto), por aproximadamente una hora. Eran las 9 de la mañana y en el pabellón número donde estaba ubicada era donde las personas cuyos números de cédulas de ciudadanía estuvieran entre 14 y 52 246.790, 52 246.791 y 52 387.691 todo transcurrían con normalidad. El ambiente se tornaba tranquilo, los rostros de las personas reflejaban total emoción por ir a depositar su voto de confianza a su candidato preferido. Aunque todavía era temprano la afluencia de carros y de personas comenzaba a notarse.
Horas más tarde, a eso de las 12 del medio día, mientras esperaba a mis otros compañeros decidí entrevistar a un par de personas. María Inés Blanco y Alejandro su hijo, dos personajes que a pesar de las gigantescas vallas en cada pabellón, donde se les indicaba su puesto de votación de acuerdo a su numero de cedula, estaban completamente perdidos. Ellos con la voz alta y con un tono de mal genio nos dijeron: "Hay muy pocos funcionarios de la Registraduría para atender a la gente". Por el contrario, en otros lugares, las personas si llegaban directo a su mesa correspondiente, con total convicción de voto. En los pasillos se susurraban entre jóvenes "Mokus, Mokus, Mokus" otros más que todo adultos, hablaban en voz alta "Santos no! no más corrupción" si bien, dentro de los puestos las diferencia eran notables, pero el proceso no se salió del orden y siempre fue muy fue ágil y pacifico.
Quería ver cada detalle, pasábamos de pabellón en pabellón. En el cuarto votaban personas que tenían cédulas con números 52 387.692 y 79 789.166 y finalmente en el quinto votaban las personas con cedulas de números 79 789.167 y 98 541.090, en este ultimo pabellón, se vio algo muy particular, a lo lejos y llamando la atención de todo el mundo, apareció una familia de 9 integrantes, ellos vestían de la cabeza a los pies los colores de la bandera Colombiana, creo que ellos demostraban que la gente aquí está orgullosa de ser Colombiano y que votaron por amor a la patria.
Ya a la 1:00 de la tarde, la afluencia de gente fue bastante, las mesas con mucho movimiento y completamente ocupadas, los jurados algunos envolatados, pero otros bien organizados recibían y guiaban a la multitud. A las 2:00 de la tarde así, se vivía esa trascendental jornada electoral, bajo una calma realmente histórica. Por otro lado a las afueras y al lado de las fuentes en el centro de la plazoleta, se concentro buena parte de los votantes y acompañantes que esperaban a sus familiares o amigos. Otros se sentaron por varios minutos a recibir el sol, los vendedores de bebidas vendían y vendían y los encargados de la seguridad realizaban a la perfección su trabajo.
Siendo las 3:00 pm, el mayor puesto de votación del país con 668.500 ciudadanos habilitados para sufragar sobrepaso lo esperado y supero los índices de abstención, mirando y analizando a las personas que estaban en estas elecciones me quedo claro que: los colombianos ejercieron muy entusiasmados su derecho al voto.
El día transcurrió muy lentamente para mí y a tan solo 40 minutos del cierre de las mesas, siendo las 3:41 pm, la gente como buenos colombianos seguía corriendo para llegar a votar, las filas se movían, pero a esa hora aun eran largas. A las 3:49 de la tarde las puertas de Corferias se cerraron y era un hecho que por no seguir las recomendaciones de salir a votar temprano, muchos ciudadanos se quedarían sin votar. Eran las 4:00 pm y la jornada electoral se daba por terminada en todo el territorio.
A partir de las 4 de la tarde, hora de cierre de las mesas de cada pabellón empezaron a contar e informar resultados.
Cuando el reloj marco las 7: 00 pm los resultados ya eran claros y no me sorprendieron. Juan Manuel Santos del partido de la U se llevo la victoria con el 46,57% de los votos y lo siguieron: Antanas Mokus del Partido Verde con el 21,48%, Germán Vargas Lleras de Cambio Radical con el 10,14%, Gustavo Petro del Polo Democrático con el 9,18%, Noemi Sanin del Partido Conservador con el 6,14% y Rafael Pardo del Partido Liberal con el 4,38%. Los resultados eran una realidad.
Todos conversaban de lo sucedido, escuchaba a mis amigos, conocidos y a algunos analistas políticos decir que Juan Manuel Santos había ganado gracias a sus "estrategias políticas y en la campaña, a su completo plan de gobierno y a su acertada decisión de continuar con la política de Seguridad Democrática del hoy presidente Álvaro Uribe Vélez". Pero frente a eso, yo jamás estuve de acuerdo ya que para mí, había ganado Santos, simplemente por los errores cometidos por Antanas Mokus, por sus contradicciones y por su falta de carácter.
Eran las 7:30 de la noche, me fui a casa, pero con la idea en mi cabeza de que fue una exitosa jornada electoral, en donde fueron una mayoría nacional decidiendo, que a pesar de lo extenuante y pesada, los Colombianos resolvieron participar en el proceso y responder cuando se requirió su intervención para darle vida a un protocolo necesario en toda democracia: el voto de la ciudadanía para elegir a su presidente.
